The Inland Water Transport boat

Song: Sol by Nils Frahm.

Follow @imjustafox and @manumanuti on Instagram.

El taxi nos esperaba afuera. Sofia, la anfitriona del hotel nos preparó unos lonches para el viaje de 15 horas. Panes y galletas, leches de soya y agua.

Cuando abordamos el bote era aún de noche. Los asientos son sillas de plástico, como de cantina de pueblo, repartidos por la borda.

– Voy a llegar sin coxis.

Luego las cambiaron por sillas más bajas, algo reclinadas, siempre de plástico, pero relativamente más ergonómicas. Nalga-sustentables.

Un hilo naranja se abrió en el cielo, como si la cabeza del universo se hubiera descalabrado. Un fuego voraz se extendió por todas partes, alimentándose de las nubes. Un incendio sideral. Un claroscuro amanecer birmano.

Burma.JPG

Después el sol salió por completo, y de un espectáculo reconfortante a la vista, se convirtió en ese astro fastidioso de rayos radioactivos que calcinan la piel.

El lado de la borda donde estábamos no nos favoreció. Tomábamos paseos de babor a estribor, de un costado al otro, para esquivar la luz ultravioleta. Ultra violenta.

Unas vacas nadaban en el río para refrescarse, asomando solo sus cabezas chatas, y ojos vivaces, como hipopótamos africanos.

El barco de la Inland Water Transport se detuvo en diferentes pueblos a lo largo de la río Ayeyarwady. Subían y bajaban pasajeros, con mercancía, cachivaches y comida. En un pueblo bananero, una plétora de marchantes se tardó media hora en subir decenas de canastas de mimbre atiborradas de plátanos verdes.

Burma.JPG

El agua poco caudalosa es de un café con leche, un macchiato, con muchas botellas y bolsas y cáscara de fruta flotando en la superficie. Un basurero municipal en tensión superficial. También hay pedazos de caca humana circunavegando el río.

– Los famosos “cacaimanes” y “popodrilos” de Burma.

El pitido barítono del barco, es como 100 carritos camoteros silvando al unísono, y anticipa la llegada al siguiente pueblo ( y probablemente de una sordera inminente).

Señoras echadas sobre petates en el piso venden fruta y galletas. También hay una cocina donde te preparan arroz, pollo y verduras. Hay cerveza, agua y Coca Cola. Faltan “sólo” 3 horas.

El sol comienza a calar y desaparece por completo en su letargo de azul. Un rosa ubicuo marca el fin del día y la llegada consecuente de la noche.

Burma.JPG

Llegamos a las 8.30 pm. Taxi rústico al hotel y después a cenar con un chileno y un chino que conocimos en el barco. Al chileno le dio dengue en Tailandia, 5 días después de la picadura, le agarró una temperatura de 39.5. Una semana en el hospital público de Bangkok y otra semana más de recuperación. El gran poder mortal concentrado en la ínfima probóscide de un mosquito.

En el Beer Bar como es habitual, los locales se reúnen para cenar, echarse una chela y ver la televisión satelital, ya sea un partido de la Premiere League o alguna película extranjera. Nosotros hicimos lo mismo.

A recostarse. Mañana rentaremos una moto eléctrica para ir a visitar los templos de Bagán. A ver qué nos depara.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s